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Rubén Andón: "Este descubrimiento fue similar a un hallazgo arqueológico"

Rubén Andón

Entrevista: Luis Mojoli

Rubén Andón fue, quizás sin proponérselo, un testigo privilegiado de la historia del rock nacional. Una mirada, un gesto, una leve inclinación corporal del artista que expresaba algo. Todo pasaba por el lente de este fotógrafo nacido en Buenos Aires que durante los 70' y 80' capturó icónicas imágenes de grandes bandas y músicos de la escena argentina.

A su cargo estuvieron las fotos para las tapas de varios discos de Charly García, León Gieco, Raúl Porchetto, Nito Mestre, Ricardo Soulé, Virus, Pastoral, Luis Alberto Spinetta, Rubén Rada, María Rosa Yorio, entre otros, en un período comprendido entre 1974 y 1983.

En 1979 realizó las fotos de Grasa de Las Capitales (también conocido como La Grasa de Las Capitales) el mítico segundo álbum de estudio de Serú Girán, considerados alguna vez como “Los Beatles argentinos”, con una formación de lujo integrada por Charly García, David Lebón, Pedro Aznar y el recordado Oscar Moro.

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Por eso, a 40 años de esa publicación, y con la novedad de una pronta reedición y remasterización de lujo de Grasa de Las Capitales –con el apoyo del Instituto Nacional de la Música y su presidente, Diego Boris y gracias al trabajo artesanal del ingeniero de sonido Ariel Lavigna junto a Pedro Aznar- Andón tuvo un nuevo desafío: desempolvar viejos rollos, ponerlos a punto y editar fotos que jamás vieron la luz y que integrarán el inminente lanzamiento. De ahí el por qué de esta nota. Adentrémonos en el mundo explorador de Andón; un fotógrafo que, cuatro décadas después, halló nuevas peculiaridades y sorpresas en una obra perenne como lo es Grasa de Las Capitales.
 

¿Cuándo conociste a los Serú Girán?
Yo en realidad primero lo conozco a Charly García en la gira de Porsuigieco que fue en 1974. Estuve arriba del micro. Era la primera vez que se hacía una gira nacional grande y la revista Pelo quería cubrirla. Fuimos con un redactor, Juan Manuel Cibeira y estuvimos con los músicos desde que salió el micro. Ahí conocí a Charly, pero más tarde me encontré con los Serú.

¿Vos venías trabajando con la editorial Magendra?
En ese momento se llamaba Editorial Década. Hacía poco tiempo que empezaba a trabajar, en marzo de ese año. Y la gira se hizo en julio. Ahí pudimos tener una relación más cercana con los músicos. Comíamos en los paradores ruteros, íbamos a las pruebas de sonido, compartíamos momentos. Eso hizo que se generase una relación más cercana, incluso de amistad, que perdura hasta el día de hoy.

¿Qué recuerdo tenés de los 70’ y 80’?
A finales de los 70’ trabajaba mucho para las compañías discográficas. Era fotógrafo de rock, pero también hacía publicidad, así que tenía un estilo orientado también a eso. Como te decía, laburaba para varias compañías, entre ellas Music Hall. Venían muchas bandas que trabajaban con ese sello: hice Wadu Wadu de Virus; de Raúl Porchetto hice casi todas sus tapas: Porchetto, Televisión, Metegol, Volando de vida y más. Con él hablábamos siempre de que la tapa es un tema más. El fotógrafo es como un músico invitado. Cuando generás una empatía y un entendimiento con el músico seguís trabajando.

¿Cómo fue que te llamaron para hacer la tapa de Grasa de Las Capitales?
Me llamó Oscar López y me dijo “queremos hacer ese tipo de fotos publicitarias que hace la revista Gente para el número de fin de año”. Técnicamente no era difícil, un fondo liso, dos luces e iluminación pareja. Combinamos para encontrarnos un día y me dijeron que los músicos se encargaban del vestuario. Llegaron, cada uno con un bolsito. Vino Charly y fue probando cosas, dirigiendo un poco la situación. Por supuesto yo iba sugiriendo cosas.

LaGrasadeLasCapitales

Hay todo un trabajo de composición de colores en la tapa. ¿Cómo imaginaste esa portada antes de hacerla?
Le sugerí a Charly que el telón de fondo fuera rojo, porque el logo de Gente es rojo y me parecía que podía andar… Y quedó. Charly asintió y finalmente dejamos todo así. Primero arrancamos con el vestuario donde ellos estaban vestidos caracterizados como diferentes personajes.

¿Hubo alguna variante en la puesta en escena?
Hicimos fotos de ellos vestidos normalmente, pero no se publicaron. Ese material que no se utilizó y que quedó guardado durante 40 años, hoy lo estamos utilizando para la reedición del disco que va a salir con un póster y más fotos de esa serie.

¿Son en color o blanco y negro?
Ambas.

¿Cómo tomaste esa decisión?
Lo que pasa es que estaba la idea de tener algo siempre en blanco y negro, porque te lo pedían los diarios y el resto de la prensa. Tuve la suerte de conservar los negativos, ya que en esa época se trabajaba mucho sobre diapositiva color. En todo lo que era tapa de discos o revistas, se pedía transparencia, que era una diapositiva. Esa diapositiva la revelabas, la entregabas y la perdías, no tenía negativo. Con La Grasa de Las Capitales pasó algo curioso…

Contame.
Kodak en esos meses sacó un material nuevo, una película positiva, como el papel fotográfico, pero en película de negativo.O sea, tomabas un negativo, lo proyectabas como si fueras a hacer una foto papel y cuando la revelabas, te quedaba una diapositiva perfecta. Todo ello con la ventaja de poder corregir el color con los filtros que estaban en las ampliadoras. Las mismas tenían tres perillas, donde vos calibrabas y combinabas los colores. Entonces pensé en usar negativo y después quise darle una vuelta de rosca al color con los filtros de la ampliadora, realizando la transparencia y entregándola. Por esa decisión de hacer las cosas con esa técnica, los negativos me quedaron a mí, porque nunca los entregué. Siempre mandé copias en transparencia de esos originales. En algunos casos esas cosas se perdían. Por ejemplo, el disco 7 años de León Gieco… La transparencia del disco original quedó en Music Hall; andá a saber dónde estará eso.

¿Quién te llamó actualmente para este trabajo?
En esta ocasión me llamó Diego Boris, presidente del INAMU, quien está coordinando la reedición de los discos. Ya el año pasado me llamó Raúl Porchetto para hacer una reedición del disco Metegol. En esta oportunidad Boris me dijo que le gustaría tener unas fotos de los cuatro Serú Girán, porque eran considerados los Beatles argentinos. Ahí le hice acordar que el Álbum Blanco de Los Beatles no tenía nada adentro, así que presentamos un diseño del álbum de Serú con fotos que podíamos incluir. Empecé a rastrear todo el material y aparecieron rollos que nunca se vieron.

¿Cuántos rollos eran? ¿Son todos de una misma sesión?
Había 3 o 4 rollos de 12 fotos. Todo ese material era de la sesión de un mismo día. Después hice otras sesiones, por ejemplo la de las fotos en las que ellos aparecen con la boca tapada con cinta. Eso se hizo para un póster de Pelo, un par de meses después. El día de la sesión de la tapa hicimos toda una serie e inclusive hay algunas más divertidas.

Algunas cosas tenés guardadas todavía, me imagino…
Siempre (risas). A ver, hoy en día la gente encuentra una foto y la sube a Instagram o a Facebook. Yo pienso que las fotos tienen que tener y esperar el lugar que se merecen.

Es cierto. Además es una manera de valorar un trabajo de estas características, haciéndolo perdudar durante más tiempo.
Sí, y de honrar la labor de los músicos. Ahora que estamos reeditando ese disco, está bueno poner material que no se haya visto. El trabajo que están haciendo Pedro Aznar y Ariel Lavigna va a permitir que se escuche todo de manera diferente. El laburo de remasterización que se está haciendo, yo lo estoy realizando con los negativos. Obviamente, al haber estado guardados por cuarenta años en un sobre, juntaron un poco de polvillo. El día que saqué las fotos no dije: “Esto lo voy a guardar, porque dentro de 40 años lo voy a volver usar”. No pensás en eso.

Pero lo guardaste…
Sí, cortaba en tiritas de cinco y ponía todo en su sobre carta, ponía la fecha y después lo metía adentro de cajas de zapatos.

Hablaste con Diego Boris de INAMU para trabajar en La Grasa de Las Capitales. ¿Cómo fue ese procedimiento?
Sí,yo ya tenía contacto con ese material en realidad. Había expuesto algo en mis muestras. En la última tomé tres tiras de la serie de tapa y las escaneé juntas como si fuera una plancha de contacto. Cuando me llamó Diego me puse a hacer todo ese trabajo: volver a lavar los negativos y cargarlos en los espirales de revelado, como se usaban antes.

¿Cómo fue el encuentro con este viejo material?
Fue algo parecido a cuando un arqueólogo intuye que debe haber restos fósiles, empieza a barrer con su escobita y tiene un hallazgo. Encontré los rollos, los puse a lavar y después fui revisando con la lupa uno por uno. Ahí apareció una foto de Charly fumando, una de Moro simulando que toca la batería… Fue tremendo.

¿Son todas fotos de una misma sesión?
Sí, y saldrán doce fotografías. Algunos son con la misma prenda y otras son vestidos como ellos llegaron al estudio. Eso fue una sugerencia de Charly en su momento. Quiso tener unas fotos así para la prensa.

¿Eso nunca se editó antes?
No, debido a que se hizo en negativo color y después se pasó a transparencia por el método que te comenté anteriormente, el material nunca se entregó completo a la editorial. Llegó una parte, pero hay varias fotos que salen ahora que son totalmente inéditas. En la reedición de ahora, la tapa y contratapa están iguales, pero sale con una especie de póster a modo de bonus track y resumen fotográfico.

Qué importantes son los archivos. Para la creatividad y para volver a poner en marcha nuevamente viejos registros…
Sí, aparte creo que como fotográfo tengo una misión. El profesional de la fotografía registra la cultura, costumbres, tradición e imagen en un tiempo determinado. No terminan las cosas el día que sacaste las fotos, sobre todo en el mundo de la música. Hay que conservar todo.

¿Te llevó mucho tiempo el trabajo de restauración?
Sí. Primero lavé una tira de prueba. Escaneé todo con alta resolución, con el polvo que tenía, no fuera cosa de que al lavar el negativo se destruyera. Puede ocurrir eso, pero no es frecuente. El negativo en realidad es una laminilla de celuloide que tiene un baño de gelatina. Por eso los rollos tienen una fecha de vencimiento. Nadie te garantiza que ese rollo se conserve eternamente una vez revelado. El proceso fue todo muy cuidadoso.

¿También hiciste el trabajo de diseño?
Sí, pero lo hice en conjunto con Diego Boris.

¿Es una lámina en doble faz?
Es como un álbum doble que se abre. Tenés cuatro caras y la cara interna, que es como un póster doble cara y atrás tiene fotos; el logo de La Grasa de las Capitales, un texto chico y la ficha técnica en la contratapa.

¿Cuándo sale el material?
Según me dijo Diego Boris, saldría ahora en diciembre. Me encantaría volver a encontrarme con los Serú.

Insam

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